Ministerio de Educación - Gobierno de Chile

Ministerio de Educación

Mensaje de la ministra de Educación, Adriana Delpiano, a todos los docentes de Chile en el Día del Profesor

"Haremos todos esta nueva Escuela"


16 de octubre de 2015

He venido acá a traerles un saludo muy especial de parte de la Presidenta Bachelet, de parte de todos los funcionarios del Ministerio, en un día muy especial, esta es una celebración del Día del Profesor en un año que ha sido complejo, que ha sido difícil, que ha sido de avances, que ha sido de mucho diálogo, a veces nos hemos entendido muy bien, a veces no nos hemos entendido tan bien, pero quién dijo que los cambios eran fáciles.

A veces verbalizamos la necesidad de los cambios en el país con fluidez, con convicción, etc, pero cuando iniciamos los procesos de cambio y vemos todas las implicancias y las complejidades bueno, esos son los momentos en que se prueba aquel viejo dicho que “quien se humilla por la Patria no se humilla”, quien cede en sus posiciones es que es un ser racional que es capaz de entender, de escuchar, de empatizar con las posturas de otros y como buscamos juntos en el contexto en que nos desarrollamos, con los roles que nos toca trabajar, más allá si podemos compartir plenamente los propósitos, los objetivos, los sentidos del trabajo, muchas veces los roles nos hacen jugar papeles que son complejos, diferentes, y por lo tanto, yo celebro de verdad que este día del profesor al cual se me ha invitado y al cual he venido con mucho gusto quiero decirles se da justamente en un momento en que creo que hemos logrado, lo señalaba bien el profesor Gajardo, frente a un tema tan significativo como es la carrera docente, que la carrera docente lo que refleja es el valor social que la sociedad le asigna a una tarea principal como es la de formar, educar a los niños, niñas y jóvenes de este país. No siempre socialmente esta tarea ha tenido el mismo valor, no hay familia en este país que no tenga una opinión, una valoración sobre lo que sucede en la escuela de sus hijos, en el liceo al que van sus hijos, en el lucro, para lo bueno, para lo malo, lo que fue su propio pasado escolar pesa en esas opiniones sin lugar a dudas, y por lo tanto no hay chileno o chilena que no tenga una opinión formada sobre lo que es la educación o sobre lo que cree que debiera ser la educación. 

Hay otro ámbito de la vida en que uno no está tan involucrado, esta es una tarea en que todo Chile está involucrado, y por lo tanto el tema de la carrera docente, el cómo se remuneran, el cómo se transparenta, el cómo va a transcurrir mi vida como profesor una vez que yo definí mi vocación, que decidí estudiar pedagogía y que pienso que estoy estudiando una buena carrera en una universidad, y muchas veces no es tan así, esto no es tan transparente, no estamos tan seguros, y por eso que esto se da en la mitad de una reforma sistémica, como deben ser las grandes reformas, son sistémicas, a veces es más fácil un cambio pequeñito, sin lugar a dudas, necesita quebrar menos huevos para ser una tortilla pequeña, pero si usted quiere realmente enrumbar algo que no estaba bien dirigido, algo que no iba en el camino que nos tenía contento a todos, ese cambio, ese transatlántico dándose vuelta supone un esfuerzo enorme. No siempre todo lo moderado, lo adecuado, lo perfecto que quisiéramos amigos y amigas, no son así los cambios en la vida, por más empeño que le pongamos, por más corazón que le pongamos a los cambios, porque esta reforma de carrera docente se acompaña de otras reformas que el país también requería para dibujar este sistema educativo en una línea mixta como se ha señalado, en que se respete profundamente los temas libertarios pero también la equidad, que ayude a reformar un país que tiene ingresos per cápita que muy pocos ven, muy pocos ven en su bolsillo ese ingreso per cápita nominal que existe, porque tenemos todavía un país profundamente desigual, ese es nuestro gran problema. Cuando se dice que tenemos que crecer, qué es primero, el huevo o la gallina, tenemos que crecer sin lugar a dudas pero tenemos que repartir mejor el fruto de ese crecimiento, y la educación sigue siendo la gran esperanza de miles y miles de familias de poder ver en sus hijos un futuro mejor del que ellos mismos han tenido.

Hemos avanzado, qué duda cabe, hemos avanzado, hoy día tenemos niveles educativos mayores que los que tuvo nunca el país, tenemos una cantidad de alumnos en educación superior mayor que la que tuvo nunca el país, pero las grandes cifras no nos pueden oscurecer de mirad el detalle de cómo eso se reparte, de cuál es la calidad de la educación a la que están accediendo los niños, de cuál es el país que estamos construyendo a través de una herramienta tan importante como es la educación, y por eso que este sistema no basta con que yo arregle un pedacito si no voy acompañándolo de otros aspectos, y la reforma amigos, que ya está bastante más dibujada, bastante más avanzada, ha significado de alguna manera garantizar la gratuidad de la educación general básica para todos los niños y niñas, para la gran mayoría ya hoy es una realidad y para los otros irá avanzando de acuerdo a lo que señaló la ley de inclusión, pero estamos contentos, esa fue una ley difícil, compleja, áspera, pero su implementación está funcionando y como tantas veces en el país que están frente a cualquier cambio los agoreros que dicen que esto no va a funcionar, que esto es lo peor que se está haciendo, que esto es dramático, lo hemos visto frente a muchísimos cambios, no a este no más, y cuando ya se van produciendo como que no era tan terrible, vamos bien, la inteligencia social pesa, la generosidad pesa, para poder adaptarse a los cambios, y por tanto tenemos ese proyecto en marcha.

Estamos trabajando para aumentar los cupos y mejorar la calidad y tener claro, tener claro, porque el país no lo tiene claro, qué es lo que debe pasar con los niños de cero a cuatro años, con las educadoras de párvulos, cómo ellas van a ir ingresando a la carrera docente. 60% de las educadoras de párvulos van a ingresar junto con todos los profesores de Chile, el otro 40 que está entre 0 y 4 años tenemos que trabajar muy arduamente para tener el marco de buena enseñanza, para tener un currículum, hoy día no sabemos lo que un niño de dos, tres, cuatro años, cuales son los diferenciales entre uno y otro, etc, etc. No se trata de escolarizar a los niños, se trata de tener claro cuál es el propósito, qué es lo que se busca, cuáles son los valores, cuáles son las actitudes, los comportamiento y saberes que un niño va desarrollando en un nivel o en otro.

Y tenemos la educación general, y aquí se ha mencionado, en los próximos estamos sólo a la espera de encontrar una fecha para que la Presidenta de la República, solemnemente pueda firmar la ley que va a enviar al parlamento para tener una nueva educación pública, esto es mucho más que la desmunicipalización, aquí no se trata de cambiar el sostenedor A al sostenedor B, que podría tener un impacto por ese cambio, pero cuando la educación pública del país se tomó y se lanzó a los 345 municipios por más que  la subvención –y estoy de acuerdo que hay que mejorarla- se parezca y haya tenido correctores, etc, tenemos hoy que la educación de los niños depende en gran medida de en qué comuna ese niño nació o se educa. No estamos en condiciones de garantizar hoy una educación de calidad equivalente en Putre, en Visvíri, en Puerto Williams o en Contulmo, no estamos en condiciones, porque finalmente esa administración autónoma que hace el municipio con apoyo de distinta naturaleza que le llega hoy desde el Ministerio de Educación como órgano rector pero también de la Superintendencia, de la Agencia de la Calidad, etc, depende en última medida de cuánto le importa al alcalde, a su DAEM, a la corporación, cuánto recurso le agrega, no le agrega, la releva, no la releva, cuánta atención pone a tiempo si se le están viniendo abajo los baños , la cocina, la dignidad en definitiva de los niños y profesores que ahí trabajan. Por lo tanto, volver esto a órgano del Estado especializado en la administración del sistema educativo, poniéndole no solamente un cambio de sostenedor, poniéndole contenido, poniéndole equipamiento, pero sobre todo amigos y amigas, y yo creo que eso debiera ser ojalá el gran compromiso ante Chile en este Día del Maestro poniéndole la innovación pedagógica, la calidad educativa, no puede ser que en el siglo 21 estemos enseñando exactamente igual que en siglo 19. Cambiamos la tiza y el pizarrón por una pizarra interactiva, le ponemos unas imágenes, en fin, tenemos un equipamiento mejor, pero el sistema, la lógica no cambia.

Vengo de premiar a 40 o 60 profesores de la Región Metropolitana que lo hacen muy bien y a lo largo del país hay mucho profesor innovador, y sabemos, y la literatura lo dice y la experiencia lo dice que para que un profesor saque su talento de maestro necesita también tener un equipo directivo que genere las condiciones para eso, y requiere un sostenedor que respalde eso, y por lo tanto a mí no me basta solo el maestro, el hecho educativo no se da solo en el aula, eso es muy antiguo, hoy el hecho educativo se puede dar en el patio, en el museo, en la plaza, en el campo, es cómo se va motivando la capacidad de descubrir, de conocer, de los niños en distintas situaciones, eso es hoy, sumémosle todas las tecnologías de información, son una herramienta y un apoyo, sin duda, pero necesitamos por sobre todo un clima escolar en el que la escuela exista, amigos. La escuela en este país no existe, aunque no lo crean, jurídicamente no es nada. La escuela es la expresión de un sostenedor, que tiene varios establecimientos, la escuela tiene que ser nuestro centro, su equipo directivo, sus profesores, sus padres y apoderados, la comunidad escolar, el consejo de profesores. Hacia allá queremos caminar, ese es el esfuerzo que tenemos que poner en esta Nueva Educación Pública, y también por cierto en la particular subvencionada, que hoy atiende casi el 60% de los niños de este país. Tenemos que, primero, equilibrar esas cifras, si queremos un sistema mixto, en un sistema mixto las cifras se parecen, no es sistema mixto cuando yo tengo en definitiva, casi el 70% de la educación privatizada y solo un 30% en la educación pública.

Ahí no hay capacidad de escoger por parte de las familias, sino que tengo que escoger entre puros proyectos particulares. Este país hizo una opción y eso  no va a cambiar, es un sistema mixto, que la familia escoja y no que el sistema escoja a la familia. Eso es el giro que tiene esto, pero para que la familia escoja a la educación pública, necesitamos llevarla a otro sitial de calidad. Yo he pedido en el ministerio que ya no hablemos más de los problemas de la educación pública, hablemos de las fortalezas de la educación pública, de sus gracias, de la única que atiende a los niños estén donde estén,  arriba en la cordillera, en las cárceles, en los hospitales, en distintas condiciones. Por lo tanto, presidente y directiva del Colegio, en este su día más bien reafirmar que necesitamos profundizar el diálogo conducente a un objetivo complejo y difícil. Esto no se hace sin obstáculos, esto no se hace automáticamente con la comprensión de todos, pero si estamos de acuerdo en este propósito, yo los invito a que empujemos con fuerza de forma conjunta. Solo así vamos a poder en un lapso más corto garantizar que la gente entendió, adhirió a las propuestas de cambio, las empujó, las mejoró, siempre podrán ser mejorables. Yo soy la primera en reconocer que el proyecto de ley que hemos tramitado y que estamos tramitando ha tenido el aporte de los parlamentarios, del Colegio y por qué no decirlo, un poquito de aporte del propio ministerio. Porque hemos sido capaces de sentarnos a dialogar, a entendernos, a escucharnos. A veces las cosas no se pueden con el ritmo que uno quisiera, y eso es tan frustrante para ustedes como para la ministra de Educación, pero estamos juntos en este norte,  en esta tarea por el país, por los niños y niñas de Chile, por sus profesores y porque queremos una patria mejor para todos.